Introducción

La mediación es un procedimiento alternativo de resolución de conflictos asistido por un tercero imparcial: el mediador

Este procedimiento, aunque está regulado por ley, constituye una fórmula flexible y adaptable a las necesidades y las circunstancias de las partes, que son quienes adquieren el protagonismo, estableciendo el ritmo y fijando la agenda de este nuevo procedimiento amistoso, pacífico, rápido y económico de resolver conflictos.

EL MEDIADOR

El mediador es un experto en comunicación y gestión de conflictos. Su función es la de dirigir el proceso, preservando el protagonismo de las partes, a quienes ayuda a comunicarse eficazmente. El mediador practica una escucha activa, formula las preguntas oportunas y mantiene el equilibrio en las intervenciones, generando así las condiciones para que cada parte pueda comprender lo que la otra realmente dice, pide o necesita. El mediador es en todo momento neutral e imparcial; por lo tanto, ni opina ni asesora, aunque vela porque las partes busquen la información y el asesoramiento que puedan necesitar. Con su intervención, el mediador facilita que las partes generen opciones creativas y alternativas viables; de manera que estas puedan, por sí mismas, alcanzar acuerdos legales, justos y satisfactorios para todas las partes. El proceso de mediación puede dirigirlo uno o varios mediadores.

El mediador, además, es un profesional que puede complementar y facilitar el trabajo de otros profesionales imprescindibles, como: abogados, asesores, consultores, administradores de fincas, gabinetes jurídicos y técnicos, departamentos de recursos humanos, etc.

VENTAJAS DE LA MEDIACIÓN

En comparación con la vía del litigio y del enfrentamiento, la mediación presenta múltiples ventajas:

GANAR/GANAR

En un litigio, una parte gana y la otra pierde; y la que gana, no siempre obtiene lo que quiere. En una mediación, sin embargo, cuando hay acuerdo, las dos partes ganan.

MEJORA LAS RELACIONES HUMANAS

Habitualmente, cuando se recurre al enfrentamiento, las enemistades se perpetúan. Por el contrario, en una mediación normalmente se restablece la comunicación, mejoran las relaciones humanas y las asperezas se liman; haciendo incluso posible, en algunos casos, el restablecimiento íntegro de las relaciones.

AHORRA TIEMPO

Un juicio puede tardar años en resolverse. La mediación, por contra, está concebida para durar el menor tiempo posible. Por lo general, una mediación puede ocupar entre 3 y 6 sesiones; no excediendo habitualmente más de un mes todo el proceso.

AHORRA DINERO

Al ser un procedimiento rápido, flexible, y con menos actores y burocracia que un litigio, la mediación suele ser mucho más económica; repartiéndose normalmente su coste por igual entre las partes.

PRIVACIDAD

A diferencia del proceso judicial, que es público, la mediación es un proceso privado que garantiza totalmente la confidencialidad. La mediación evita, por lo tanto, las consecuencias de una mala publicidad.

TIPOS DE CONFLICTOS MEDIABLES

En general, todos aquellos que afecten a derechos subjetivos de carácter disponible; es decir, que estén a disposición de las partes en virtud de la legislación aplicable. Por ejemplo:

  • Relaciones familiares
  • Cuidado de ancianos
  • Herencias
  • Rupturas matrimoniales
  • Conflictos en la empresa familiar
  • Conflictos mercantiles intra e inter empresariales (relaciones entre socios, clientes, proveedores, otras empresas; propiedad intelectual o industrial, etc.)
  • Conflictos en comunidades de vecinos
  • Conflictos de vecindad (servidumbres legales, linderos, etc.)
  • Conflictos sociales o culturales
  • Conflictos en el ámbito escolar

IMPLANTACIÓN

La mediación es una actividad muy implantada en algunas regiones del mundo, como los países anglosajones y Suramérica. En la Unión Europa, la Directiva 2008/52/CE, de 21 de mayo de 2008 sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles, fomenta el procedimiento y establece el marco para su desarrollo. En el Estado España, las normas que regulan la mediación son:

  • La Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Ver
  • El Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Ver
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