Sobre el autor

Me llamo Francesc Garrigós Sirvent.

Cuando alguien habla de sí mismo, habla de quienes le han ayudado a ser; por eso quiero empezar este apartado dando las gracias a todas aquellas personas que me han brindado la oportunidad de aprender, crecer y llegar a ser mejor persona. Gracias, pues, a mis amigos; a las gentes de mi apreciado pueblo, Xixona; a las personas que he conocido a lo largo de mi diversa actividad laboral: en el puesto de verduras de mi padre en el mercado San Mateo de Alcoy, en las campañas del turrón, en mis clases como profesor de Filosofía en el Colegio Inmaculada de Alicante, en mi trabajo como técnico de medio ambiente en la Cámara de Comercio de Alicante, y en los proyectos de la Asociación de Mediadores de Alicante. Gracias sobre todo a mi familia y, en particular, a mis queridos padres, a mi esposa, Lucía Blanco Bartolomé, ejemplo y fuente de inspiración para mí, y a mis dos hijos, NIbret y Tariku, retos difíciles y chispas de alegría a la vez.

Las múltiples influencias que una persona recibe en su vida configuran en gran medida su vocación profesional, la cual, con todo, puede descubrirse de muy diversas maneras; la manera en que yo la descubrí fue la siguiente: En la edición 2013 de ECOALTEA, feria de actividades, productos y servicios relacionados con la ecología, dedicada ese año al tema de la comunicación, yo presentaba un proyecto de desarrollo socio-económico integral denominado “LLENYA D’ACÍ”. Pues bien, disfrutando de la oferta de charlas y comunicaciones de la feria, entré casualmente en contacto con la Mediación de la mano de una conferencia ofrecida por D. Francisco Torregrosa Ivorra. La conferencia me hizo reflexionar; pensé: “Mediación… qué actividad más interesante; por una parte, conecta con mi afición por la Filosofía, la ética y la comunicación humana y, por otra parte, conecta con mi interés por la cultura de la paz y el bien común”.

Ese fue el punto de partida de una nueva etapa en mi vida profesional: por fin había encontrado una actividad que me permitía, al estilo socrático, hacer valer las condiciones de racionalidad del lenguaje para ayudar a las personas a ampliar su perspectiva de la realidad y llegar, así, a acuerdos mutuamente satisfactorios; acuerdos capaces de mejorar las relaciones entre las personas y fomentar el bien común.

Si quiere conocer más detalles sobre mi actividad profesional, puede acceder a mi perfil público de LinkedIn (ver)

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